Desde finales del siglo pasado, he estado trabajando con asuntos relacionados a la pobreza y las condiciones económicas de los diversos grupos sociales. En especial con la cuarta clase social denominada infraclase (underclass). Para ello realicé el estudio titulado La presencia del underclass en el mercado de pulgas del barrio Maní, Mayagüez, Puerto Rico (2001). Años más tarde presenté un pequeño estudio titulado “El underclass y la desigualdad económica y educativa”, en el rotativo Diálogo de la Universidad de Puerto Rico (septiembre 2005). Esta inquietud constante con el asunto me lleva a estar bien pendiente a la prensa en sus diferentes modalidades.
En esta tercera semana del mes
de septiembre de 2026, algunos rotativos han estado haciendo referencia lejana
a lo relacionado a los ingresos económicos en Puerto Rico (Primera Hora). En el
argot de los medios, ha pasado por debajo del radar. Considero que es poco
atendido por la mayoría de las personas.
La referencia indica que el U.S.
Bureau of Labor Statistics (BLS), Quarterly Census of Employment and Wages
(QCEW) presentó los datos del primer trimestre de 2026 (enero–marzo) y publicados
el 4 de septiembre de 2026. En específico se trata del salario semanal promedio
de los empleos cubiertos por los programas de Seguro por Desempleo (UI) y UCFE
en cada municipio. Al leer los datos quedé atónito.
En el informe no se hace
alusión a los grupos categorizados como pobres o de personas que ganan el
salario mínimo. Solo una comparativa directa del salario semanal por cada
municipio.
Según el informe, el promedio
de salario semanal en Puerto Rico es de $724.00. El municipio de Juncos le
corresponde el mejor puesto con unos $1,464 y el municipio de Las Marías con el
más bajo con unos $411.00. De hecho, del total de municipios, 30 tuvieron un
promedio semanal inferior a $525, mientras que 16 tuvieron $675 o más. Recordemos
que estas personas son quienes están dentro del sistema oficial de empleo.
Utilizando el promedio semanal
presentado de $724.00 y de una familia promedio en Puerto Rico con 3
integrantes, fue lo que nos inquietó. Mensualmente son unos $2,896 mensuales. A
ello hay que descontarle los pagos gubernamentales de contribuciones y seguro
social: $492. También el pago del Plan Médico que ronda en unos $500. Al final viene
sobrando (limpio) unos $1,904. Este dinero va dirigido a pagar la totalidad de
lo necesario para sostenerse: servicio de agua, servicio de luz eléctrica, gasolina, gas
para estufas, teléfonos, comida, entre otros.
Recordemos
que este ingreso hay que dividirlo en los 30 días al mes: $63.47. También entre
cada integrante del promedio familiar equivale a
unos $21 por integrante. También hay que recordar que este es el salario semanal
promedio.
Si este pequeño análisis inquieta,
más lo hace cuando llevamos los datos a ver un gráfico de los 78 municipios en
Puerto Rico por ingreso mencionado (véase gráfico siguiente).
Cruzando una línea imaginaria
entre el municipio de Arecibo hasta el de Ponce, me inquieta mucho más. La
mayor parte de los municipios están en rojo que indica que sus salarios
semanales están en menos de 550 dólares. Solamente los municipios de Aguadilla
y Añasco están en ingresos superiores a los $700. Sorprendente que el Municipio
de Mayagüez cae en los que se encuentran entre $550 y $700.
En una charla que fui invitado
en el año 2000, en la Universidad de Puerto Rico en Aguadilla, traté el asunto
de La pobreza y el caso de los pulgueros en Puerto Rico, en la IIda.
Semana de las Ciencias Sociales. En ella expuse que los datos indicaban que la
segunda región de mayor pobreza en Puerto Rico era la región noroeste,
compuesta por los municipios de Aguadilla, Aguada, Rincón, Moca, San Sebastián
e Isabela. Interesante que, según los datos presentados por la agencia federal,
solamente Aguadilla está en salarios semanales óptimos. Los demás muy por
debajo del promedio.
Han pasado más de 25 años. Pensé las cosas mejorarían en ese cuarto de siglo. Me equivoqué. Hoy con los altos costos de los combustibles (que se trasladan a todos los elementos de la sociedad), los bajos ingresos de las personas (que impiden una movilidad social), las deficiencias en el sistema educativo (resago académico) y la baja autoestima, motivación y ansiedad generalizada, ver los cambios se me hará imposible.
Deseo recordar que en estos datos platicados solo aparecen las personas que poseen un salario dentro del sistema oficial de ingresos, lo que me lleva a reflexionar: ¿qué ocurre con las personas que solo dependen de ingresos fuera del sistema oficial? ¿están incluidos matrimonios que ambos reciban ingresos?, ¿si la composición familiar es de 4 individuos o más y solo una persona es la que recibe salario semanal? Para ello, estaré indagando en las próximas semanas.
